Quién me diría que sería yo el que escribiría de nosotros.
martes, 31 de julio de 2012
Samantha.
Ha pasado un año y cuatro meses desde que me dejo, ha pasado dos años y diez meses desde que la conozco y mirarme aun sigo hablando de ella. No es la típica chica, no nunca lo fue, para mí es la única rubia y siempre será así tenia los ojos verdes, el cabello rubio ondulado, una sonrisa tonta, no le echéis imaginación a su altura porque es muy pequeña, su cabeza es parecida a la de el Oso Pooh por eso le he echo tantas bromas con que tiene cara oso. Pero el físico lo podría saberlo cualquier tonto que la viera yo la conozco y no creo que ninguno lo haga como yo la conozco, no le gusta que pasen de ella, le gusta ser el centro atención, aunque no parezca romántica, en el fondo es una romanticona, ella sabe que siempre será la chica de mi sueños, la primera que me toco fondo por eso cuando hablo de cualquiera otra se pone celosa y se enfada, ella puede hablarme de cualquier otro tío, de como le va la vida y cosas así, pero yo no puedo nombrar a otra piva porque eso le enfadaría. En realidad ¿Para qué me voy a destrozar a mí mismo hablando de ella? Si yo soy un recuerdo para ella y a veces ni eso, no sé imagine las ganas que tengo de aunque sea abrazarla, pero no puedo ni abrazarla, soy un tonto obsesionado con su pelo rubio, que he perdido la voz cada noche intentando recordar mi nombre porque solo recordaba el suyo.
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